No quiero más que esta renuncia porque es irrevocable. No hay nada. Quiero fumar, no dormir. El desamor llegó está riéndose de mí. Mi corazón insiste en una sublevación de amor mayor. Lágrimas: no hay nada más que el olvido prematuro. Y desafortunado en su confín más específico. Rara sensación; entregar todo el fin al principio. Ahora me despido de este vacío para quedar inconclusa también.
No hay comentarios:
Publicar un comentario