miércoles, 25 de septiembre de 2024

Una noche incómoda
invocando la nada
hace días
al igual
que evoco tu amor
simbiótico, joven  
que no deja cosa
que se salga de los márgenes
de tu encuadre
de tu nombre
de Mi anhelo
de este idilio. 

jueves, 12 de septiembre de 2024

No quiero más que esta renuncia porque es irrevocable. No hay nada. Quiero fumar, no dormir. El desamor llegó está riéndose de mí. Mi corazón insiste en una sublevación de amor mayor. Lágrimas: no hay nada más que el olvido prematuro. Y desafortunado en su confín más específico. Rara sensación; entregar todo el fin al principio. Ahora me despido de este vacío para quedar inconclusa también.

jueves, 13 de junio de 2024

poema triste de amor

Nuestra despedida reunió mi centro en un lugar oscuro y quedé atrapada
Recorro el camino y un fantasma,
me persigue hasta un río helado de lágrimas
donde busco tus manos por el aire, sobre mí.
pero
Vuelvo al recuerdo.
Tu mirada me analiza ¿Quién es quién?
El silencio calmó
Todavía te amo.
Todavía quiero que me ames.
Una incongruencia fundida en el relámpago de un amor sobre las escaleras.
Un ida y vuelta de tu boca con la mía.
Una espesura intermitente entre el miedo y el deseo.
¿Y si el mundo, o yo, terminara mañana y no volviera, nunca más?

(agosto)

Estoy buscando tu ausencia.
Las cartas ya no hablan de vos y en mi corazón hay una molestia.
El desconocimiento me disuelve sin amor ¿Qué haría?
Me escondo tras el telón. Resisto el impulso
me quedo a un margen
soportando la abstinencia de un amor con tanto arraigo. 
Sigo en recuperación,
haber caído sobre un pasto lleno de cardos y ortigas
no haber podido hacer remedio
todo ese veneno.

Ahora hay un sol que me acompaña, pero temo caer.

Quizás te
   alimentes
de esto que sufre 
      y mi destino esté afuera

Me toca perder
sostener mi corazón lleno de sangre,
o pedirte que lo guardes, que lo beses.
Me toca perder
contra el amor que hay en mi.
Me toca irme, perder,
un amor, una pena,
algo que no quiero dejar.
Olvidar algo que vive. 

Me encuentro cruda,
atravesada por un quizás y un nunca.
Por demasiadas despedidas.
Un solo dolor me recorre intranquilo el corazón. 

Me olvidaste
y a mi me quedó
para siempre tu voz.
Me olvidaste y yo no.
Te espero todavía. 

Estás acá
no quiero hablar de vos.
Un olor a muerte me persigue por la casa,
me domina el sueño,
me vuelve hostil.
En todo este derrumbe no hay ni una sola cosa que se salve.
Con ello mi final. 
Al menos un final.
Estás acá
no soy la misma.
La muerte me mira desde la sombra. 
No soy la misma.
Estoy en otro lugar.

Cofradías
sustancias 
albergan mi amor como un líquido poderoso
como una flor seca.
Amuleto.
Los cristales salen a relucirse,
se compactan, se hacen visibles.
Despojada en un jardín
me perfumo con los verdes pastos y me acaricio con el sol.
Mi casa se volvió un palacio. 
Recorro tu amor brillante,
todo el que habita en mi.

Cada silencio
es una nueva forma de encontrarme vacía
La delicadeza de mis manos
empuñan
el alma
que será devuelta a mi

viernes, 5 de abril de 2024

sola


 La espera no es nada cuando la vida se organiza y hay tiempo para todo. Resulta ser que se enfatizan los sueños y se come helado en cantidad.