miércoles, 16 de noviembre de 2022

La calma de la noche es pegajosa, me ahoga.
No hay satisfacción en este silencio que me aparta. 
Llenar los vacíos con palabras. Hacer corazones de papel. 

¿Dónde guardo lo que soy?
Papeles me recuerdan qué hacer y las cenizas me quedan marcadas en los pies.
Cada paso es una huella. 

 Armé el último cigarro 
con la resaca de tabaco seco que quedaba.
Ya no peleamos,
o no como antes.

El presente me sofoca.
Hay un enorme árbol 
que trae correntada
el pasado quiere ser total.

Miro otros ojos. Me resisto.
Siento la pausa en un gesto,
me asusta, me resisto. 

Rodeo por el costado
dos caras distintas
con las mismas manos.

lunes, 19 de septiembre de 2022

Empiezan de nuevo a removerse
las pieles que antes intentaba preservar. 
No hay nada mío
ni nada tuyo.
No hay sospechas.
Disimulo una valentía exagerada.
Ya no conozco tu nombre.
                (Por que ya no puedo nombrarte)

lunes, 25 de julio de 2022

Te extraño
tanto que me aplasta
me duele y me confunde.
Me convertí en este pájaro enjaulado 
que solo dibuja tempestades y agonías
con la mirada y los silencios.

Me convertí en esto que quiebra el vientre
y lo endurece, 
en esta posible capacidad de drenar, y no
como un deshielo, el indispensable mundo de la incertidumbre.

Lamento, a vos, a mi, o a quién sea,
por no habitar la desesperanza con ternura y valentía
por simular crecer en el corazón una raíz 
y en realidad encontrarla seca bajo el agua.
 ... y en realidad, por sostener el muro limítrofe limitante del espectro luminoso,
donde al final,
terminé ocultándome en su sombra.

jueves, 23 de junio de 2022

    siempre las mismas palabras; rompen:
mi esquema 
los esquivos
las esquinas;
como punto ciego
mis manos, corazón unión;
Rechazar por miedo la involuntaria  búsqueda
del sentimiento (o el sentido)
El vértigo, que creciente me envuelve.
Los poderes del silencio 
y las comisuras,
los gestos del desorden,
esos movimientos temibles 
y los amantes conocidos, delicados
Liberados de todo secreto,
removiendo las cenizas

viernes, 3 de junio de 2022

 atravesar una y otra vez 

el mismo adiós 

ha sido la tarea más torpe

que me he encomendado